Finanzas

Morosos a la vista: Cómo actuar frente a la morosidad y proteger tu negocio

La morosidad está a la orden del día en cualquier empresa. Te damos algunos consejos sobre cómo actuar ante los morosos.

Sage

En este artículo con contenido actualizado vamos a ahondar aún más en un tema que, sin duda, te importa: la temible morosidad en los pagos.

  • Sabemos que no es algo agradable, pero es importante abordar este problema de frente y tomar medidas para proteger nuestras empresas.
  • En este artículo encontrarás algunos consejos para evitar que la morosidad afecte a tu empresa.

La morosidad es algo que ocurre con más frecuencia de lo que nos gustaría admitir. Es raro encontrar una empresa que no haya tenido que lidiar con clientes que no pagan a tiempo. Sin embargo, conceder crédito a tus clientes es necesario en la mayoría de los casos, a menos que estemos en un sector que sólo permita el pago al contado.

A pesar de que la morosidad es algo común, pocos negocios saben cómo hacerle frente a los impagos. En algunos casos, los retrasos son eventos aislados, pero en otros, se convierten en una situación sistemática y, en los peores casos, los créditos se vuelven incobrables.

Es crucial entender que la morosidad puede llevar a una empresa viable y competitiva al borde de la quiebra. Y si eres autónomo o tienes una pequeña o mediana empresa, los efectos pueden ser aún peores, debido a los recursos financieros limitados con los que contamos para sobrellevar esta situación tan complicada.

Cómo actuar en caso de morosidad

La Ley de Morosidad y la Ley de Enjuiciamiento Civil establecen límites para los deudores y brindan procedimientos para defender a los acreedores. De acuerdo con estas leyes, se establece que los pagos deben realizarse en un plazo máximo de 60 días para empresas privadas y autónomos, contados a partir de la entrega del producto o servicio. Para la Administración Pública, este plazo se reduce a 30 días.

Sin embargo, para las reclamaciones de créditos vencidos y no pagados, el proceso de reclamación puede llevar más de seis meses y conlleva ciertos gastos. Además, existe una alta probabilidad de que perdamos al cliente en el proceso.

Por eso, siempre es mejor prevenir que enfrentar el problema de morosidad en sí.

Cómo reclamar los créditos de impagados

El primer paso para reclamar los créditos impagados es presentar una solicitud ante el Servicio Común de Registro y Reparto correspondiente al domicilio del demandado. Esto se realiza a través de un formulario oficial y está sujeto a una tasa de cien euros, además de una cuota que varía según si el demandado es una persona física o jurídica.

Si la deuda no supera los 2.000 euros, tienes la posibilidad de solicitar el beneficio de la justicia gratuita. Además, la ley contempla la posibilidad de reclamar intereses por el retraso y una indemnización por los costos del proceso de reclamación.

Recuerda que, una vez presentado el monitorio, puedes solicitar la recuperación del IVA de la factura impagada. Para ello, deben haber pasado al menos seis meses desde el devengo de la factura impagada. Para hacerlo, debes emitir una factura rectificativa y requerir el pago mediante un proceso judicial o mediante un acta notarial.

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Consejos para evitar que la morosidad afecte tu empresa

Ahora que hemos hablado sobre cómo enfrentar la morosidad, es importante también tener en cuenta cómo evitar que nuestra empresa se vea afectada por este problema.

  1. Establece políticas de crédito y pagos claras: Define claramente tus condiciones de pago y asegúrate de que tus clientes las conozcan. No tengas miedo de hacer un seguimiento constante de los pagos y de establecer límites de crédito para evitar futuros problemas.
  2. Realiza un control exhaustivo de tus clientes: Antes de acordar conceder crédito, verifica la solvencia y el historial de pago de tus clientes potenciales. Esto te dará una idea clara de si son confiables o no a la hora de pagar a tiempo.
  3. Mantén una buena comunicación con tus clientes: Si notas un retraso en los pagos, no dudes en contactar inmediatamente a tu cliente. A veces, un simple recordatorio amistoso puede solucionar el problema y evitar que se convierta en una situación más complicada.
  4. Diversifica tu cartera de clientes: No dependas excesivamente de un solo cliente o de unos pocos. Diversifica tus fuentes de ingresos y busca nuevos mercados para reducir el impacto de la morosidad en tu empresa.
  5. No tengas miedo de tomar medidas legales: Si los problemas persisten y los recordatorios amistosos no funcionaron, no dudes en tomar acciones legales para proteger tus intereses comerciales. Recuerda que tienes derechos y debes hacerlos valer.

En definitiva, la morosidad puede ser un verdadero desafío, pero no debes permitir que afecte tu negocio de manera negativa y te haga perder el enfoque en tus objetivos. Es importante tomar medidas preventivas, conocer tus derechos y actuar con determinación y confianza.

Nota del editor: Este artículo fue publicado con anterioridad y actualizado a 2024 por su relevancia.