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Términos empresariales más comunes

Los conceptos más especializados explicados en una terminología sencilla.

IVA

Esta sigla hace referencia al Impuesto sobre el valor añadido (IVA), un tributo o impuesto que es obligatorio pagar al Gobierno por parte de los consumidores, cuando se hace uso de un determinado servicio o cuando se adquiere un bien. Este tributo, se calcula sobre el consumo de los productos, los servicios, las importaciones y las transacciones comerciales.

En otros países, la mayoría latinoamericanos, las siglas significan Impuesto al Valor Agregado, quedando en España como Impuesto sobre el Valor Añadido.

Está incluido dentro del grupo de los impuestos indirectos ya que no repercute directamente sobre los ingresos de cada usuario, sino que cae sobre el coste de producción y venta de las empresas, y se devenga de los precios que los consumidores pagan al comprar dichos productos y/o servicios. Es decir, es un impuesto 100% aplicado al consumo, y quien lo paga es el consumidor final.

¿Cómo se calcula el pago del IVA?

Una empresa vende sus productos o servicios y factura el coste de los mismos, devengando el impuesto repercutido, el cuál ha de calcularse teniendo en cuenta la legislación vigente donde aparece a cuánto corresponde el mismo según lo que se ofrece.

Según lo que estipule la ley, cada dos o tres meses esa empresa deberá hacer la declaración de impuestos donde se suman las cuotas que corresponden al IVA de ese período. En esa declaración, se calcula lo pagado versus lo recibido en referencia a ese impuesto y se establece la diferencia. Si ese saldo es negativo (es decir, las cuotas de IVA soportado han sido superiores a las repercutidas), la empresa podrá compensar saldos futuros para solicitar la devolución de las tasas. Y, si es positivo, deberá pagarlas.

A diferencia de los empresarios, los consumidores finales han de pagar el IVA de modo obligatorio, sin recibir ningún tipo de reembolso. Este IVA se controla entregando la factura u otro tipo de justificante de venta al consumidor, mientras que el comerciante ha de guardar una copia.

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